Mostrando entradas con la etiqueta cacharros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cacharros. Mostrar todas las entradas

martes, 27 de noviembre de 2007

Software pervasivo

En nuestra anterior entrada estuvimos viendo posibles extensiones de la informática pervasiva: dentro del coche, sobre la impresora, o directamente en el reproductor de música. Pero está claro que todos nuestros dispositivos tendrán que comunicarse entre sí, si queremos que sean realmente útiles. Estoy escuchando un disco determinado en mi ordenador de sobremesa, y tengo que irme: pues directamente lo copio al móvil (o incluso se copia solo) y me lo llevo al coche. Estoy de vacaciones y quiero usar en el portátil mi programa de edición de imágenes favorito: me bajo la misma configuración que tengo en casa y ya lo tengo automáticamente ajustado a mis preferencias. (Quien haya tenido que configurar varias veces el Gimp, o cualquier otro programa de fotoedición, sabrá lo coñazo que puede llegar a ser tener un entorno productivo.) Voy pasando mi último artículo de un dispositivo a otro hasta que lo publico. Y ¿cómo si no voy a hacer copia de seguridad de todos mis archivos distribuidos en 20 aparatos?

Aquí es donde el software se vuelve imprescindible. ¿Cómo podemos sincronizar todos nuestros cacharros, para no estar configurando los mismos programas 15 veces o haciendo interminables copias de los mismos archivos de música? Las soluciones básicas son las mismas que para las aplicaciones web en general.

El servidor centralizado. Contratamos los servicios de un proveedor centralizado, como Yahoo! o Google, y dejamos que gestione nuestros datos. Desde cualquier punto podemos subir y bajar archivos, con lo que es un juego de niños tenerlo todo sincronizado.

Hay incluso empresas que venden ordenadores pervasivos con almacenamiento online, por el que cobran cantidades razonables. Un buen ejemplo es el Zonbu: por $15 al mes tienes almacenamiento prácticamente ilimitado (50 GB), con un pago inicial de $99. ¡Y la oferta incluye un ordenador pervasivo! (Otra forma de conseguir este ordenador es mediante un pago único de $250, sin almacenamiento online.) Es una oferta interesante, y sin duda este tipo de tratos tiene bastantes posibilidades.

El servidor casero. En este caso lo que hacemos es guardar todos nuestros datos en un servidor propio, probablemente uno pervasivo como el NSLU2 (Slug para los amigos) de Linksys. Con una conexión a internet tendremos acceso a nuestros archivos desde cualquier parte.

El software está ahí fuera, o al menos las piezas básicas de infraestructura: un servidor OpenSSH nos permite acceso seguro, una conexión con VNC acceso gráfico, y hay una plétora de servidores para transferir datos (NFS, FTP, Samba). El software cliente, sin embargo, no está tan avanzado: tenemos que hacer la gestión básicamente nosotros, elegir qué movemos de un sitio a otro e incluso cuándo.

Comunicación entre iguales. Es el peer-to-peer de toda la vida (desde que hay internet): los aparatos hablan entre sí y se sincronizan. El software más usado hoy día sigue más o menos esta forma: es así como sincronizamos nuestras Palm, nuestros iPods e incluso nuestro correo electrónico con la Blackberry. Es aquí donde el software libre está más en mantillas, y donde el software comercial sigue llevando la delantera. Hay programas razonablemente sofisticados para sincronizar contactos y mensajes con los dispositivos. Sin embargo, es una forma muy imperfecta. No sólo el software comercial nos limita a interactuar de formas predefinidas (como iTunes con la música); además las conexiones no son realmente peer-to-peer, sino más bien maestro-esclavo.

¿Por qué no puedo transmitir canciones de un iPod a otro? Los móviles con Bluetooth permiten una transferencia limitada, básicamente porque faltan la seguridad y gestión semi-inteligente. Sin embargo sería ideal para la sincronización automática entre dispositivos cualesquiera. Puede que realmente sólo necesitemos añadir algunas piezas más de infraestructura, como reconocimiento automático entre dispositivos y facilidades para la transmisión de archivos. Pero la comunidad del software libre se distingue, sobre todo, por saber encontrar soluciones elegantes a los problemas de todos los días. Una mayor integración entre distintos dispositivos (y no sólo la clásica cliente-servidor) sería muy de agradecer, sobre todo si elimina las interminables fricciones entre plataformas.

Es hora de que empecemos a tomar en serio el mercado pervasivo en todas sus formas, y de que el software libre vuelva a tomar la delantera. GNOME ya ha dado los primeros pasos, y hay otros ejemplos (como por ejemplo Qtopia de Trolltech). Sólo así será una opción atractiva, además de robusta, para todas nuestras necesidades.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Nuevos horizontes

No todos los posibles usos de la informática pervasiva se han explorado. Hay muchas posibilidades que no están cubiertas en el mercado hoy día, o al menos no se han popularizado todavía. A continuación listamos unas cuantas.

Ordenador de a bordo. Un ordenador pervasivo para el coche. Del tamaño de una radio, con conexiones USB y un sistema operativo completo. No sólo podría hacer las veces de radio y navegador GPS, además podría proporcionarnos conectividad por wifi o por GPRS sin mayor problema. Y comunicarse con nuestro portátil pervasivo, claro.

Móvil abierto. Un teléfono móvil completamente abierto, algo como un OpenMoko pero a lo bestia. Donde podamos grabar todas las conversaciones que tengamos, encriptar la voz sobre la marcha, y en general hacer un uso más inteligente del móvil. ¿Por qué no puedo enrutar las llamadas al teléfono inalámbrico cuando estoy en casa, de forma que no me cueste un duro? ¿O incluso cuando tenga conexión wifi usar telefonía IP?

Radio controlada por software. La radio digital ya se usa habitualmente. El siguiente paso es contar con un ordenador que nos permita modular la señal mediante un programa. Esto nos da control absoluto sobre la señal, y abre posibilidades que todavía no podemos ni imaginar. Nos falta, eso sí, disponer de una banda de frecuencias de la que podamos disponer libremente. Los asuntos legales (como por ejemplo sintonizar la radio de la policía) pueden tener este campo paralizado bastante tiempo, pero no por siempre.

Móvil inverso. No basta con un móvil completamente abierto; en este caso también sería útil poder añadir capacidades de móvil a cualquier cacharro que ya tengamos. Y no sólo para transmisión de datos, sino también para comunicarse por voz, hacer de puente con telefonía IP, redirigir llamadas y hasta habilitar la centralita casera automática.

Reproductor de música. Aunque ya tengamos Rockbox para multitud de dispositivos, y aunque le podamos poner Linux al iPod, todavía no existe un reproductor realmente abierto y versátil que cubra todas nuestras necesidades. Sí, hoy día podemos reproducir música en el ordenador o en el móvil; pero capacidades como la sincronización automática podrían ser realmente útiles. Si estoy escuchando un disco en casa, el reproductor podría investigar cuál, importarlo directamente y por fin llevármelo al trabajo.

Impresora inteligente. ¿Por qué ese cacharro que se sienta en nuestra mesa tiene un procesador tan infrautilizado? Una impresora pervasiva (que contuviera un ordenador completo y abierto) nos permitiría retrasar la impresión de ciertos documentos hasta que no nos moleste, aprovechar mejor el papel, tener un servidor de impresión wifi y cualquier otra idea que racionalice la impresión casera. Por ejemplo, permitir imprimir algo desde el trabajo a través de una conexión GPRS.

Vuestro amigo León prevee que estos aparatos serán populares en unos pocos años. Por supuesto que no necesitaremos tener encima un cacharro para cada categoría; unos pocos doblarían facilidades hasta cubrir nuestras necesidades de la forma más cómoda. Por ejemplo, elegir el ordenador a usar sólo atendiendo al tamaño y a la potencia que necesitemos llevar encima. El software que permita tener todo accesible todo el tiempo y sincronizar contactos, música y demás información personal todavía no existe, pero ya hay gérmenes de software libre, que con un poco de suerte revisaremos en otra entrada.

Si conocéis ordenadores de estas categorías que ya estén a la venta, o bien tenéis otras ideas pervasivas, no olvidéis contárnoslo en un comentario.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Regalos navideños pervasivos

Se acerca la Navidad, y este año viene cargada de regalos que caen dentro de la informática que nos invade. Estos aparatos corren Linux, y empiezan a desbordarse en categorías tradicionalmente reservadas a la electrónica de consumo (como un radio-reloj despertador) o incluso sin ninguna electrónica (como los marcos de fotos). El mayor problema que podemos tener es que estén completamente capados y no nos permitan ampliarlos o ni siquiera modificarlos, como el iPhone. Para que se pueda sacarle todo el jugo a nuestro regalo (y podamos jugar más allá del día de Reyes) tenemos que fijarnos especialmente en que esté abierto y nos permita trastear.

La web Linux Devices ha elegido 10 regalos para un geek. Algunos de ellos ya los hemos visto aquí, otros están en la lista de cosas que revisar, y todavía otros son nuevas categorías a explorar. Vamos a verlos brevemente, prestando atención a lo abiertos que están para el cacharreo.

El primero es un reproductor de música con Linux, Sansa Connect. A través de este aparato, y sin necesidad de ordenador, nos podemos conectar a servicios online mediante wifi y descargar música. La página web del fabricante requiere Flash, y el cacharro en general está capadísimo. Unos $150 en USA.

Después tenemos un terminal de mensajería instantánea, el Zipit Wireless Messenger 2 (Z2). De nuevo la página oficial requiere Flash. ¿Se puede "juaquear", del verbo hack, es decir: modificar más allá de los deseos del fabricante? La respuesta en este caso es: quizás. El modelo anterior, el Z1, ha sido bastante popular y ha dado bastante juego. Parece que el inventor original, un tal Ralph Heredia, promete soporte a la comunidad linuxera; pero por ahora su prioridad está en los niñatos yanquis. Y cuesta otros $150 en USA.

A continuación el clásico radio-reloj despertador, pero con Linux: el Chumby. Parece que es muy abierto: se puede usar como marco digital, radio-reloj, o hasta como altavoces para un iPod. Y la página oficial, gracias a dios, no requiere Flash. Sin embargo nos costará un poco más, $180 en USA.

¿Echábais de menos algún teléfono móvil ? Ahora viene el primero, un MotoRokr Z6 de Motorola: es su primer terminal con Linux en Estados Unidos. Capado como cualquier móvil, pero puedes ejecutar programas Java. Por $275 en USA, y en España por 260 €.

¿"Capado como cualquier móvil"? Ahora os presentamos un teléfono móvil completamente libre. El OpenMoko Neo 1973 estará pronto a la venta, y ahora mismo puedes comprar una versión preview. Completamente abierto y programable; si además te pillas el kit del desarrollador, podrás incluso trastear con el hardware. Por $300 o $450 mientras les dure la versión de evaluación.

Este ultraportátil lo hemos visto ya en La Era Pervasiva: un Asus Eee. Este portátil de menos de 1 kg está completamente abierto, aunque puede que no por mucho tiempo. Por $300 si es que encuentras dónde comprarlo.

Ahora viene la tableta de internet de Nokia, la N810. Esta versión mejorada trae un teclado completo, radio FM, receptor GPS y es más rápida que la anterior N800. El regalo de ensueño para todo geek; incluye la plataforma abierta Maëmo. Unos $380 en USA (según LD; más bien son $450), y precio por determinar en España.

Otro ultraportátil, nuestro viejo amigo el OLPC, ocupa el siguiente puesto. También es muy goloso: trae cámara integrada, red interconectada por mesh y un interfaz novedoso. Sólo disponible en USA: por la promoción da uno, recibe uno sueltas $380 para conseguirlo, y los fabricantes prometen regalar otro a un niño necesitado. No, tú no cuentas como "niño necesitado".

Y otro teléfono móvil, igualmente capado: el RAZR2 V8 de Motorola. Vuestro amigo León confiesa no ser muy aficionado a los móviles, así que no le veo mucha gracia a este cacharro cerrado por todas partes. Y menos si cuesta unos $500 (liberado).

Terminamos con un equipo de música digital, el Digital Music System de Sonos. Es otra idea original: un equipo de música con altavoces y un controlador (que es lo que realmente va con Linux), todo modular e inalámbrico y que podemos distribuir como queramos. Ni idea de si el controlador está abierto o cerrado, la verdad. Unos $1000 en USA según configuración; parece que está disponible en España, aunque sólo en sitios de gama alta.

Como mención honorífica, Linux Devices ha escogido un firewall USB: el Yoggie Pico. Es en realidad un ordenador Linux metido en una llave USB, que nos sirve para securizar nuestro Windows Vista. Poco juaqueable, pero es una idea muy curiosa, por $150.

Para más información podéis visitar el artículo original, que enlaza con los respectivos artículos de Linux Devices con más información. Todo por elegir el regalo para vuestro amigo, amiga o pareja geek. Él o ella os lo agradecerán.